La ciudad brilla al máximo
Y derrite el asfalto
El ámbar permanece en quiebra
El rojo cayó exhausto
Las densas luces iluminan
La sangre del tráfico
Su melodía rompe algunos tímpanos
Y a otros les parece mágico
Los ruegos de los poetas a la Luna
Cuando la fé se exilia entre los coches
Agonía les visita algunas noches
Pobres almas guiadas de la cuna
El risueño rostro sobre el suelo
Congelado por el fuego
Pide al cielo un mínimo valor
Que desprenda de él el hielo
Barcelona me habla
dentro de mi cabeza
Pero mi habitación me grita
Tiene de mí escondida alguna pieza
La búsqueda exaspera
Y las luces se apagan
El Sol nunca me espera
Y las estrellas se pagan
No hay comentarios:
Publicar un comentario