Tu inmortalidad se esconde en mi tintero
El camino hacia el folio se hace estrecho
La pluma se clava a puños en el pecho
La puerta angosta le desangra entero
La luz me mira con ojos de
O te pierdes o seguro ardes
La senda llegará rápido a Hades
Mejor recoge tu herbor del suelo y lárgate
Hablo siempre de Cielo e infierno
De demonios en mis tinieblas punzando
De estos versos ya no estoy al mando
Ha llovido demasiado durante el invierno
Este termómetro marcando bajo cero
Le doy patadas por descongelarme
Si la presión consigue desatarme
Siempre sube pero siempre hay pero
Cierto que al final ardo
O me pierdo entre la escarcha
Mejor sigo a mi vida que se marcha
Los pocos grados que me quedan me los guardo
Porque no hay nada, que destaque más en la luz que las sombras, y en las sombras, la más leve de las luces; luces y sombras, cliché en negativo, que la vida colorea.
ResponderEliminarDe nuevo muy buena.